La Pascua lleva tres semanas en el tiempo litúrgico, y cabe resaltar que en la actualidad se ha percibido de manera diferente, pues desde bombardeos hasta desaparecidos son las noticias que lo han invadido tanto que parece más un ambiente desesperanzador que aquel que llena de esperanza.

Por ello, es importante recordar que la Resurrección de Cristo nos da ese aliento a ver la gloria de Dios en lo que nosotros como humanos creemos que es imposible, porque si la misma muerte ha sido vencida, ¿qué no podrá serlo?

Y quizás si vemos el tiempo tan desfavorecedor, conviene preguntarnos, ¿verdaderamente creo que Cristo ha resucitado? Porque al creer en Aquel que todo lo puede, nos daremos cuenta que aunque todo pinte para mal, Dios siempre sorprende, y así como lo hizo con los discípulos de Emaús, a esta humanidad, verdaderamente hoy ha sorprendido. Porque al igual que con ellos parte para nosotros el Pan y nos explica las escrituras, (Lc 24, 32 ) y en esta Pascua de 2018 Dios nos reafirma una vez más que siempre estará con nosotros hasta el final de los tiempos (Mt 28, 29) dejándonos ver la alegría de poder ser amigos, llamándonos a la santidad en tiempo actual que por gracia, podemos verlo en la nueva exhortación del Papa Francisco “Gaudate et Exsultate” que llega como rocío a una tierra sedienta.

Por eso estar atentos y que en esta Pascua dejemos que nuestros corazones ardan al escuchar a nuestro Dios, vivir con la alegría que sólo se da en creer que Cristo ha resucitado, porque con su resurrección nos ha salvado.

 

Teresa Damián

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